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La educación como base pilar de una sociedad, ha demostrado que es el punto de partida para la reflexión y sobre todo,  para el optimo desarrollo  económico y social de un país, ya que desde aquí se fundamentan las bases del conocimiento. 

Los padres visionarios  de  los  estados unidos a finales del siglo XVIII   entendieron  la importancia del conocimiento y fue declarado en el primer artículo de la constitución la protección de este, Brasil lo entendió hace 10 años, ahora cosechan los  excelentes resultados y producen cerca de 10000 doctores al año, ahora nosotros empezamos a verlo y a hacerlo, con  la ley 1286 del 2009, la ley de ciencia, ahora poseemos el inicio del  camino y la posible ruta correcta.

Actualmente  se escucha mucho (Sobre todo a niños)  en colegios,  en universidades, centros urbanos, hablar acerca de  tecnología, emprendimiento, innovación y hace poco la palabra investigación se está acomodando con fuerza dentro de esta lista mágica que se está tomando de moda en la educación. Este suceso  es  de hecho un acontecimiento muy  importante para nuestro país ya que esto evidencia nuestras ganas de salir adelante, de despertar de este letargo ponzoñoso, de querer reducir nuestros problemas sociales especialmente la pobreza  y el hambre, y sobre todo  de querer  compartir con la humanidad una mejor prosperidad, es lo que se siente a lo largo de las tertulias que se desarrollan en la universidades.   Poco a poco  el manejo de estos términos en la jerga común construye y establece de manera inconsciente  una cultura progresiva dentro de los colombianos direccionándonos hacia una sociedad basada en el conocimiento.

 
Ahora bien considerando la ley 1286 establecida en el 2009, el trabajo arduo  de Colciencias como máximo organismo en fomentar la ciencia en Colombia, las incubadoras de empresas colombianas marchando a toda máquina, y la buena formación de gestores de CTI,  es necesario establecer las condiciones de trabajo para que toda esta maquinaria funcione bien, ya que se le apuesta a un país que a mediados del 2025 se estructure como una sociedad, competente a nivel mundial, ya no un país mono exportador,  será  un país sobre todo que genera conocimiento  para su bienestar, en principio capaz de combatir sus propias enfermedades y necesidades, que es capaz de construir  a partir del conocimiento aplicaciones, que es capaz de generar lazos productivos, rápidos y efectivos entre la sociedad, el estado, los centros de investigación, y sectores productivos.

 
Esas condiciones necesarias para que todo se desarrolle bien deben estar fundamentadas en cinco factores:

 
1.       Capital Humano. Colombia necesita más doctores.

2.       Como mínimo se debe invertir el 1% del PIB en CTI, según vicerrectores de centros de Investigación colombianos.

3.       Crear y fortalecer redes de CTI,  activando el flujo del conocimiento en las redes.

4.       Inyectar competencia.  Es el mejor impulsor de necesidad y deseo para alcanzar las metas.

5.       Tener políticas gubernamentales fuertes, constantes que soporten el  proceso de transformación de la ciencia en la sociedad.

Por tanto hay que  adquirir la habilidad de ser nodos proactivos de una gran red, la red de una sociedad basada en el conocimiento, para dar eficiencia en la comunicación y hacer la mejor gestión  a lo que concierne a políticas con el estado, recursos disponibles de investigación, fortalecimiento del capital humano, hacer nuevas conexiones tanto locales como internacionales, adaptar la tecnología y la ciencia en los momentos precisos, y lo más importante  transformar  investigación en innovación.


Felipe Londoño Sepúlveda.
Estudiante de Maestria.
Universidad Nacional de Colombia.